BLOCK DEL ANALISTA / RUMOR, MALENTENDIDO Y PSICOANÁLISIS. VÍAS DE SUBJETIVACIÓN. 2019. (I DE II ENTREGAS).  GERARDO MÁRQUEZ*

BLOCK DEL ANALISTA / RUMOR, MALENTENDIDO Y PSICOANÁLISIS. VÍAS DE SUBJETIVACIÓN. 2019. (I DE II ENTREGAS). GERARDO MÁRQUEZ*

En primer lugar, quiero agradecer la invitación de Rómulo Lander y el Comité Organizador de estas Jornadas sobre Verdad y Psicoanálisis.  En general a todos quienes han tenido la disposición de abrir espacio en su agenda para sentarse esta mañana a conversar sobre el asunto de la Verdad, y su importancia para el trabajo de lo Inconsciente y la elaboración Psicoanalítica.

Freud en 1937, en Análisis Terminable e Interminable plantea que “la relación psicoanalítica está basada en la verdad, es decir, en el reconocimiento de la realidad”.  Por supuesto, que el asunto en cuestión es determinar a ¿cuál verdad se refiere? ¿Es una verdad absoluta? ¿Es relativa?  ¿Existe la realidad?

Cuando Hablamos de Verdad en Psicoanálisis, nos referimos al texto o relato del Inconsciente de quien se dispone a analizarse, es decir, quien en el Proceso Analítico se cuestiona sobre sí mismo, se pone en duda sobre su proceder, sus actos, sus pensamientos, la naturaleza de sus deseos, sus sueños, sus síntomas.  Se cuestiona lo que hasta ese momento son sus verdades, sus certezas y las pone en duda cuando decide aceptar el pacto analítico, que le instala en pos de la búsqueda del propio conocimiento, que no es otro que el de lo inconsciente, transferencia mediante.   Por supuesto que es un proceso al que se ofrecerá resistencia, puesto que la propuesta de Autoconocimiento implica tolerar el dolor, por la caída de aquellas verdades previas y la incertidumbre de poder establecer y mantener contacto con la propia verdad Inconsciente (si cabe el término).

El dolor que ocasiona el acceso a la Verdad de lo Inconsciente, es el que en buena medida ha originado el complejo sistema de mecanismos defensivos que logran generar el equilibrio y desequilibrio de la psique evadiendo dicha verdad.   Si no, ¿Qué es entonces, el establecimiento de la Represión, la Negación o la Desmentida de la Castración?  Si bien, la propuesta Analítica no conduce a un fantástico e imposible funcionamiento mental sin defensas, instaura si, un modo de acceder al pensamiento de los contenidos y los efectos de aquella verdad de lo Inconsciente, a fin de generar una propia narrativa que aproxime al analizando a confrontar sus deseos, miedos, contradicciones y afectos por inaceptables que sean y le permitan integrar estas revelaciones a la conciencia, para reformular las respuestas a la cuestión de Quién es, y en consecuencia que hacer con ello.

Ahora bien, ¿podemos hablar de Verdad Subjetiva? ¿Será esto acaso un oxímoron?  La Verdad en Filosofía Clásica se refiere a la correspondencia entre el intelecto y las cosas.   Realmente este es un tipo de Concepto sobre la Verdad (De Correspondencia). Por cierto, uno de los más ampliamente extendidos en la actualidad.  Existen diversos modelos para comprender o conceptualizar la Verdad, tales como el de la COHERENCIA, que afirma que una proposición es verdadera si es coherente con el resto de las proposiciones del sistema del que forma parte.  Verdad de CONSENSO, sostiene que la verdad requiere un procedimiento o acuerdo previo, o conocimiento previo de pautas, o en algunas versiones, que podría llegar a ser acordado por algún grupo específico, siendo de especial relevancia el diálogo como aprendizaje de las condiciones de “igualdad de habla”.  Verdad PRAGMÁTICA, una proposición es verdadera si resulta útil o funciona en la práctica.  Teorías DEFLACIONARIAS de la verdad, proponen que las declaraciones que parecen decir la verdad realmente no hacen más que indicar estar de acuerdo con la declaración.  Sostienen que lo verdadero, no necesita afirmarse como tal.

Un asunto que surge de la revisión de estos modelos de Teorización acerca de la Verdad, es que dicha Verdad se estructura mediante la palabra.   Es a través de la estructuración del Lenguaje como surge esta relación con las cosas y la mente.   Para el Psicoanálisis, que nace como todo sistema de ideas, tratando de hacerse un lugar en la escena de la Verdad (en este caso de la Verdad Científica), tendrá que conformarse, como si fuera poca cosa, con hacerse un lugar en la Cultura y el Saber del Psicoanálisis.    Creando un sistema de Ideas, que configuran la aproximación o la posibilidad de aproximación a lo Inconsciente, como modelo epistemológico, de Investigación, y Terapéutico.

La relación que dio origen al Psicoanálisis, entre el Síntoma Histérico y el Investigador, se desplegó en el vilo de búsqueda de veracidad.   Asunto que aún un siglo después, persistía y de seguro persiste en la mente de muchos, esto es, que el síntoma histérico es falso, que la enfermedad de la mente es ficción y que aquello que denota la salida de “normalidad” del sentir, pensar o proceder, no es otra cosa que Falsedad.    Entonces, se le otorga un lugar de falsedad o equívoco al Síntoma y también al Tratante del mismo, puesto que el modelo Teórico Predominante de Correspondencia no cuenta con el suficiente alcance para Verificar lo Intangible.   Sin embargo, el modelo se sostiene y sigue expandiendo en la Cultura sus referentes, no sólo como medio con fin terapéutico, sino como sistema para pensar al Hombre, en lo individual, sus procesos mentales, el origen de su sufrimiento y las propuestas para atenderlo.

Tal vez la respuesta ha estado allí, desde que podemos hablar, es decir aquel sonido gutural, gruñido, gemido, lamento, grito ininteligible, que, como un rumor o ruido, se emitió, luego pasó evolutivamente a dotarse de sentido, agudizando y haciéndose complejo hasta organizar la palabra, el habla y el lenguaje.

Es allí en el Lenguaje, que reside entonces eso que denominamos Verdad, Falsedad, Mentira y podemos incluir Rumor, Malentendido, Chisme, asociación libre, lapsus, etc.  Productos de la Comunicación del Sujeto, que puede o no saberse sujeto del Inconsciente.

Nos dirá Lacan, en su Seminario VII Ética del Psicoanálisis (1959) sobre una Crítica al Filósofo Jeremy Bentham y su papel en el desarrollo de la ética, quien establece la relación de oposición entre lo Real y lo Ficticio, dando acento no a los hechos en concreto, sino a la dialéctica de la relación del lenguaje con lo Real.  “Fictitious quiere decir ficticio, pero es en el sentido en que, antes ya he articulado ese término; que toda verdad tiene una estructura de ficción”… “Es en relación a esta oposición entre lo ficticio y lo real, que la experiencia freudiana viene a ocupar su lugar, pero para mostrarnos que una vez hecha esta división, esta separación, operado este clivaje, las cosas no se sitúan de ninguna manera allí donde se podría esperar; que la carácterística del placer, la dimensión de lo que encadena al hombre, se encuentra enteramente del lado de lo ficticio en tanto lo ficticio no es por esencia lo que es engañoso, sino que es, hablando propiamente, eso que llamamos lo simbólico”.

De tal manera que Ficticio, es lo Simbólico (El Lenguaje), y nos dirá que inconsciente está estructurado en función de lo simbólico.  De manera que ese signo, fuente de placer es buscado por el hombre, a manera de huella, que configura la pista a seguir, para encontrarse.   Ese es el objeto del Psicoanálisis.   Cómo se organizan esos signos, como se estructuran esas pistas.  De manera que en la concepción Intrasubjetiva, el Rumor es otra comunicación que escuchar, con su carga de referencia simbólica, sobre el propio inconsciente del sujeto.  No es lo más importante su veracidad o falsedad en tanto los hechos concretos, que como tales son generalmente incognoscibles.     Una paciente, refiere con inquietud que murmuran de ella, dicen que es ligera.  Ha tenido romances con subalternos de su trabajo, esto ha trascendido.  A ella le molesta que hablen de ella, se irrita con la idea de que la tachen de irresponsable en su trabajo por enamorarse.    Acá el rumor de la Oficina, muestra la oportunidad para explorar la proyección de la paciente de sus propias consideraciones de juicio moral y conflicto con el Ideal del Yo.

En otro caso un varón homosexual, que cuenta en sesión sus encuentros con un hombre (que supone que conozco) de quien aparentemente no se conoce su homosexualidad.   En esta situación la asociación puede transformarse en rumor, si es descontextualizada del proceso analítico, en el que dicha asociación es establecida.  En este caso, la desmentida y proyección del paciente de su conflicto con la Homosexualidad.

Otra situación es la que representa la escucha de una comunicación que pertenece a la categoría de Rumor, dentro del material asociativo y que ilusoriamente es compartida por el analista, pudiendo generar Identificación y pérdida de la discriminación yóica, si no se establece una recuperación del rol de abstinencia y neutralidad, y la posición de investigar que representa en la subjetividad del analizando tal referencia. Es decir, que simboliza aquella comunicación sobre la Verdad Inconsciente de aquel sujeto, de la relación con su analista, esto es, en la Transferencia y en la demanda que establece.    Por ejemplo, los rumores tan frecuentes en la actualidad sobre caos, escasez o barbarie, aún antes de que los hechos sean verificados, implican una excelente oportunidad para detenerse a cuestionar que representan, no sólo como un ruido que augura un hecho concreto de lo nominado, sino que comunican sobre el propio caos, la ansiedad de fragmentación, desvalimiento, pérdida y su rol en la Transferencia.    La capacidad de mantener la mente del Analista en condición de poder analizar de esta manera la comunicación se verá mermada dependiendo de las propias condiciones subjetivas del Analista y de su disposición a mantener alteridad con el Analizando.

De tal manera, que desde el punto de vista del Análisis, los Rumores, chismes y malentendidos forman parte de las comunicaciones o asociaciones, que con apariencia de comunicación silvestre, nos pueden ofrecer la oportunidad y la Crisis necesaria, para emprender la tarea de colegir la verdad implícita en ellos.  Es decir, la verdad del Sujeto del Inconsciente.

Con relación al Malentendido, que según su definición es el dicho, hecho o suceso que se interpreta equívocamente.  Podemos establecer, que es casi todo el contenido de la Comunicación, por no decir que todo, más aún cuando creemos haber dicho o entendido lo correcto.   Diálogo de Sordos.

Lacan incluso en 1980, en Caracas, establecerá en su Seminario Disolución, que el “Cuerpo nace del Malentendido”.  Para referirse a la Naturaleza del “parloteo” de dos, que antecede a la aparición del cuerpo en lo real.  Ese Malentendido Traumatiza, pues conduce a la pregunta por el deseo de su existencia en “aquel parloteo”.  En todo caso el Malentendido fecundo precede al sujeto.

AHORA BIEN, DESDE EL PUNTO DE VISTA INTERSUBJETIVO O TRANSUBJETIVO.  Surgirán otras preguntas y consideraciones.

¿Qué es un Rumor?   ¿Es un fenómeno Social Espontáneo?  ¿Es una creación Artificial y Oficiosa para generar determinadas respuestas y por ende Control Social?  ¿Existe la posibilidad de dar cualidad de científico al análisis de los Rumores? ¿Qué requiere un rumor para establecerse? ¿Por qué el efecto de los Rumores es diferente en cada quién? ¿Por qué puede ser similar?

A fin de responder estas preguntas, me propongo referir a la comunicación del Trabajo de Investigación, de dos Investigadores los Psicólogos Portmann y Altmann, quienes en 1945, llevaron a cabo un estudio, cuyas conclusiones vieron luz a través del Libro Psicología del Rumor, en el cual se establece que el Rumor es información que se propaga en un grupo determinado, siguiendo ciertas reglas que estructuraron en una fórmula R=I x A.  Donde el Rumor se organiza cuando un factor de Importancia significativa para un grupo social, se encuentra con Ambigüedad o Carencia de Información dada por Cierta Públicamente.

Ahora bien. Una noticia puede ser muy importante y al mismo tiempo muy ambigua, pero sin embargo el rumor no corre, con lo cual estrictamente hablando no se cumple la ley básica del rumor. Entre las condiciones que inhiben la circulación del rumor encontramos las siguientes:

 

1) Cuando se establecen graves penalidades por hacer circular rumores, como ocurre por ejemplo en los estados totalitarios.

 

2) Cuando la población es heterogénea, en cuyo caso el rumor se detiene en las fronteras sociales que dividen un tipo de mentalidad de otra.

 

3) Cuando las personas no advierten que están haciendo circular rumores. Allport refiere que algunos estudiantes de psicología, al darse cuenta que estaban en presencia de un rumor, preocupados por no incurrir en un modo de proceder no científico, no se han hecho cómplices de su circulación. El estudio científico de los rumores y su difusión ayuda, según Allport, a formar personas prevenidas contra tales actitudes.

CONTINÚA..

*Gerardo Márquez Quero. Médico Psicoanalista.  13 Julio 2019. Presentado en las Primeras Jornadas de Psicoanálisis “Dr. Rómulo Lander”:  VERDAD Y PSICOANÁLISIS.

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