Resumen
Los ritmos de vida contemporáneos y la interacción constante con la tecnología habían favorecido el surgimiento de nuevos recursos para el trabajo psicoanalítico a distancia. Sin embargo, la pandemia ocasionada por el Covid-19 obligó a acelerar la velocidad de algunos cambios: recursos utilizados para enseñanza o casos excepcionales, repentinamente se masifican ante las restricciones en el contacto físico. Esto lleva a pensar la clínica y sus fronteras, partiendo de una configuración distinta del campo analítico, quedando condicionadas las comunicaciones por vías que no abarcan todas las formas de lo presencial, debiendo considerarse nuevos criterios y limitaciones para esta modalidad de trabajo, que podría representar una situación analítica diferente, marcada en muchos casos por lo transcultural y las migraciones de pacientes y analistas.