Resumen
Como consecuencia de preguntas derivadas del propio ejercicio de la función didáctica, el autor pasa revista a algunos aspectos críticos que entrañan el formar psicoanalistas siguiendo los modelos establecidos hasta ahora. ¿Es la formación un discipulado?, ¿es una habilitación profesional?, ¿es la enseñanza de una teoría (doxa) y una praxis? ¿Qué es un aspirante a ser analista y qué transformaciones propone hacerse analista? ¿Cuáles pueden ser los márgenes que los modelos formativos trazan en los aspirantes? ¿Qué modificaciones habrá que implementar de cara a los cambios sociales y a los signos de crisis del psicoanálisis? Estos aspectos se abordan para estimular la reflexión futura al respecto.