Sociedad Psicoanalítica de Caracas

CINEPSICOANÁLISIS: Anatomía de una caída

CINEPSICOANÁLISIS
Mayo 2024, Sábado 25, 10 am.
Película: ANATOMÍA DE UNA CAIDA
Título original: Anatomie d’une chute
Año: 2023 (Francia)
Directora: Justine Triet
Premios: Palma de Oro, Premio Globo de Oro al Mejor Guión.

Panel

-Dra. María Cristina Parra (Abogada, especialista en Derecho de Familia y Niños)
-Dra. María del Carmen Míguez. Psicoanalista. Presidente de SPC
Moderador: Dr. Carlos Rasquin. Psicoanalista

 

ANATOMÍA DE UNA CAÍDA

Cinepsicoanálisis Mayo 2024

María del Carmen Míguez

Valiéndome de una metáfora médica -como la utilizada  por la realizadora francesa Justine Triet en el título de la película- intentaré “diseccionarla” en 4 puntos para reflexionar sobre su contenido y temática desde una perspectiva psicoanalítica:

1.-El trauma:  La familia que se nos muestra es una familia traumatizada. El hijo único de Sandra y Samuel ha perdido la vista luego de un accidente, que ha producido o reactivado profundos sentimientos de culpa en ellos.

En general, podemos decir que toda situación que vulnere la salud de los hijos produce reproches y autorreproches en los padres. Pero, cuando la situación de accidente o enfermedad puede ser atribuida a una desatención de éstos, las fuerzas autodestructivas (tanáticas) inconscientes suelen ser despiadadas. El sentimiento de culpa es una fuerza no siempre consciente en el individuo y el motor de muchos de los padecimientos psíquicos de las personas.

En el accidente de Daniel se sugieren decisiones que pudieran ser interpretadas como un descuido o intento de delegar la responsabilidad que suponen los hijos pequeños.

Vemos como la culpa y el dolor por la condición del hijo, produce en la pareja un juego de proyecciones e identificaciones proyectivas, en la que ambas partes ponen en el otro la responsabilidad de lo ocurrido. Este proceso funciona como una “pelota caliente” que se lanza incesantemente entre sí la pareja, en un intento desesperado por evitar  lo doloroso de la nueva realidad y el duelo por lo perdido.

Isidoro Berenstein, especialista en pareja y familia,  nos dice a propósito de los vínculos proyectivos que se pueden establecer en una pareja que: “ Un sujeto frustrante produce frustración en el otro, sólo en tanto y cuanto éste se frustre….El yo frustrado ha de producir culpa en el frustrante en tanto y cuanto éste la sienta. (Berenstein, p.68).

Es decir, para que el mecanismo de la identificación proyectiva se instale, los dos padres deben experimentar niveles elevados de frustración. Daniel perdió la vista, pero los padres han perdido algo de sí mismos, del orden del narcisismo, con este accidente.

El trabajo de elaboración mental del duelo ha producido en ambos una respuesta distinta.  Ella, Sandra, hace una “huida hacia adelante”, concentrándose en su trabajo intelectual y aislando sus afectos. Sandra intenta desde su pensamiento y acción salir del juego culposo.

El, Samuel, por el contrario, hace una regresión en la que podemos suponer que conecta el dolor de la situación actual con viejas experiencias de duelo no elaboradas. Samuel entra en un bucle melancólico de insatisfacción y reproches. Es como sí la ceguera del hijo le ha devuelto la visión insoportable de algo que tiene que ver con sí mismo.

Pero la película comienza con un segundo suceso traumático, que marca su hilo narrativo: la muerte del padre.  Este segundo trauma familiar al que como espectadores asistimos, es presentado a manera de juicio. Los guionistas colocan a los espectadores en situación de tener que juzgar.

Tomar partido, enjuiciar, conlleva al establecimiento de la culpa. En psicoanálisis conceptualizamos una instancia psíquica que opera a la manera de un juez interno, inconsciente, que nos conmina a tomar partido sobre todos los asuntos de la vida. Nos conmina a enjuiciar o culpar y suele funcionar de acuerdo a ideales muy elevados.

Sin embargo, a diferencia del Derecho penal en el Psicoanálisis el juicio y el establecimiento de un culpable no suele ser la mejor manera de encarar las complejidades de la vida y de las relaciones.

Creo que los guionistas resuelven el elemento emocional que supone un conflicto de tal naturaleza en la persona del hijo. Es Daniel quien a pesar de su ceguera y de su juventud  nos va conduciendo a los espectadores a una salida integrada, no culpabilizadora. Muy interesante este recurso del niño visionario. Pareciera un guiño a dos personajes de la mitología que obtienen sabiduría al perder la vista: Edipo y Tiresias.

2.-La pareja: De forma breve y por lo que van dando a conocer los guionistas sobre el pasado de los personajes sabemos que: Samuel y Sandra son una pareja que comparte el oficio de la escritura, son de nacionalidades distintas y se conocieron en un tercer país. El tema de la “lengua”, la que se habla en casa con el hijo, pero también la lengua materna de cada uno, va tomando un lugar de significación relacional, vincular. ¿Quién es el excluido a partir del acuerdo sobre la lengua que se hablará en casa?

Samuel y Sandra tienen años lidiando con el trauma del accidente del hijo y han ido tomando decisiones y reaccionando en lo personal como han podido, de acuerdo a los recursos internos de cada uno de ellos. Sin embargo, el deterioro del matrimonio, una especie de muerte de la relación amorosa, se hace evidente desde las primeras imágenes del film.

Igor Caruso en su libro La separación de los amantes dice: “Es sabido que muchos amantes liquidan con el suicidio el hecho de la separación…la separación amorosa conduce a la pareja a una catástrofe única, que ya “tiene algo que ver” con la muerte…la separación amorosa y la muerte son complices; la primera se nos presentará como precursora y símbolo de la última” (Caruso, p.6) .

Creo que la decisión de aislarse, mudándose a una zona de montaña en la que no tienen vida social y donde Daniel va sólo dos días de la semana a clase, fue una decisión que no facilita la circulación de las fuerzas emocionales contenidas y les impide restablecerse de un duelo difícil de elaborar. El ambiente de encierro que va arropando a toda la familia hace juego con el clima nevado.

Para Samuel pudiera ser una manera de recrear su dolor en la geografía de su infancia. Su sufrimiento y reproches parecieran provenir de  su niñez. Igor Caruso, nos dice en el libro antes citado: “la aflicción, considerada en general como “no egoísta”, contiene en realidad una gran dosis de agresividad y esconde un reproche: “¿Cómo pudiste abandonarme?” (Caruso, p.20).

Acaso la música que pone a todo volumen al inicio, mientras Sandra atiende una entrevista por su libro, no es un reclamo ruidoso y agresivo por el abandono que siente?

Sandra ha aceptado la mudanza a  las afueras de Grenoble, quizás, como parte de una transacción que le permite sentir que ella también cede en la relación. Pienso que no es casual que los guionistas hayan escogido la nacionalidad alemana para el personaje de Sandra. (No sólo la actriz Sandra Hüller, nos puede resultar antipática por el recuerdo de su actuación en el film  Zona de interés, sino que el personaje posee rasgos típicos del estereotipo de racionalidad que se atribuye al gentilicio alemán).

Por otro lado,  la película aborda el tema de género de manera peculiar. Sandra es una mujer determinada y valiente, pienso yo. No se deja envolver por la culpa que golpea frecuentemente a las personas en función materna y se niega a abandonar sus ambiciones profesionales a consecuencia de la minusvalía del hijo. Ella dice que ve a Daniel como un niño en plenitud de su vida, como un niño normal. La vemos luchando a lo largo de la película contra la culpabilización que proviene de prejuicios sobre el rol sexual y maternal que la mujer debe ocupar en el matrimonio tradicional.

El juez utiliza información sobre antiguos vínculos homosexuales y la idea de plagio como forma de incriminarla por la muerte del marido. La actuación de Hüller, mostrando los diferentes matices y sutilezas emocionales de su personaje: dolor, ternura, fragilidad, fortaleza o alegría, son admirables.

3.- El hijo. Daniel es un jovencito entrañable. No solo tiene un vínculo afectivo con su mascota Snoop, sino que toca el piano apasionadamente. Comienza a tener la profundidad del ser que adquieren los invidentes sin dejar de ser el niño que se supone debe ser. La muerte del padre y probablemente con anterioridad, la ruptura amorosa entre ellos es para Daniel una fuente de sufrimiento.

Como todo niño que ha perdido a uno de sus progenitores, Daniel se resiste a la idea de tener que perder al otro. La amenaza de orfandad se cierne sobre él. Pero él no opta por el apego ciego a la madre como forma de sobrevivencia psíquica.

La batalla interna que supone en los niños tener que tomar partido por alguno de los padres es generalmente insoportable. Ante este abismo Daniel decide involucrarse, solicitando a las autoridades del juicio que le permitan asistir a las sesiones. Él va elaborando una hipótesis lógica que le permite resolver el conflicto que supone el enjuiciamiento de los padres.

Para el Psicoanalista inglés Wilfred Bion, las relaciones básicas entre las personas son del tipo: amor, odio y conocimiento. El vínculo de conocimiento supone la toma de contacto con lo desconocido del otro, o de sí mismo, y mediante la asimilación conceptual se lo torna en saber

del yo y de los otros ( Berenstein y Grinberg). Daniel quiere asistir al juicio por una motivación de conocimiento, algo que le permita comprender el por qué de la muerte del padre y sostener una “duda tolerada” -como lo denomina Bion- sobre los hechos. Durante el juicio descubre y recupera aspectos de los padres que le eran desconocidos o que había olvidado. Luego de un período de cero contacto con la madre, Daniel logra reconstruir diferentes elementos que le permiten  establecer una verdad para él. Daniel a partir de su elaboración psíquica trae un nuevo elemento que resulta  iluminador para el juicio. Esa “verdad” o versión que presenta Daniel ante el juez, le permite además, sostener como objetos dignos de amor a sus dos figuras parentales.

4.-  La ley, la verdad, la fantasía y la realidad. Aunque Anatomía de una caída es una ficción cinematográfica, con ella sus realizadores exponen los dilemas que enfrenta la ley en el establecimiento de la verdad cuando considera los aspectos psíquicos, vinculares y afectivos entre las personas.

No podemos dejar de pensar que en la fantasía de Sandra el asesinato de Samuel se produjo. Y viceversa. El odio se había impuesto en la relación amorosa. Pero la fantasía no es la realidad. Ficcionar en la literatura sobre la muerte por asesinato de un personaje no supone que el autor de la ficción sea un asesino. El juicio al que se somete Sandra deja en todo su desarrollo la posibilidad de una “duda tolerada” sobre la culpabilidad de Sandra en la muerte del esposo.

También Daniel al decidir suministrarle a su mascota las pastillas para “comprobar” su hipótesis, ponía en juego (y en riesgo) una tensión insoportable que podía “liberarse” con la muerte (como hizo el padre). En este caso, el acting out se pudo contener. No ocurrió otra muerte.

Anatomía de una caída es un film cuyo guión reúne todos los elementos de una tragedia humana, que permite al espectador pensar sobre la complejidad de las relaciones amorosas y filiales, las múltiples perspectivas a las que se enfrentan las personas a la hora de justificar o comprender los hechos.

 

Bibliografía

-Berenstein, Isidoro. Psicoanalizar una familia. Paidos. 1996. Buenos Aires

-Caruso, Igor  La separación de los amantes. Una fenomenología de la muerte.  Siglo veintiuno editores, 1969. México

-Grinberg, León. Nueva introducción a las ideas de Bion. Tecnipublicaciones, S.A.

 

 

 

0Shares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *