Breve historia de la revista Trópicos

Tan pronto como la Sociedad Psicoanalítica de Caracas (SPC) quedó legalmente registrada en 1991, una de las primeras acciones fue la de crear un órgano divulgativo del pensamiento psicoanalítico, y después de la elaboración de varios cuadernos de uso interno, en 1993 nació la revista de psicoanálisis Trôpicos abierta a los lectores interesados; como detalle curioso el nombre inicial era T(r)OPICOS, para jugar con el doble sentido de trópico y de topos, pero paulatinamente derivó al actual.

Su fundador y primer director fue Rómulo Lander, entonces presidente de la SPC, acompañado de un comité editorial conformado por Ana Teresa Torres, Márgara Alexandre de Edelman, Dolores Salas de Torres, José Meliá, Indalecio Fernández y Esther Aznar. Las publicaciones eran subsidiadas en parte por la SPC y en parte por los colaboradores del número, lo que comenzó a ser insostenible, y la segunda directora Ana Teresa Torres (1998-2004) y el comité editorial (Alicia Elena Díaz, Teresa Machado, Dolores Salas de Torres, Adriana Prengler y Ziva Rosenthal), se propusieron que la revista publicara dos volúmenes anuales y fuera totalmente autosustentable mediante la venta de los ejemplares al público, las suscripciones, y también con la participación de algunos anunciantes. Otro objetivo del comité fue divulgar la revista entre las sociedades psicoanalíticas de Fepal, distribuyendo algunos ejemplares con la colaboración de los analistas que asistieran a los congresos. 

Entre 2005 y 2010 María del Carmen Miguez asumió la dirección con Doris Berlin y David Malavé en el comité editorial. Las dificultades económicas fueron aumentando con la inflación creciente, y la frecuencia necesariamente tuvo que reducirse a un volumen anual, hasta que se hizo imposible sostener el ritmo inicial. Siendo directora Adriana Díaz de Márquez, con María Cristina Ashworth e Indalecio Fernández en el comité, se publicaron dos volúmenes en 2012 y 2013. Estos fueron los últimos en impresión en papel. Sin embargo, el entusiasmo por continuar no cesó, y como muchas otras publicaciones, encontró refugio en la edición digital, y así comenzó Trópicos online (puede consultarse en la página web de la SPC) a cargo de Gerardo Márquez, que produjo dos ediciones, 2015 y 2018. A partir de 2019 quedó en la dirección Claudia Álvarez de Lugo, con Claudia Correia en el comité editorial, y se han producido los números de 2019 y de 2020.

En cuanto al contenido de la revista, las diferentes direcciones que ha tenido la publicación le han dado distintos matices e inflexiones, contribuyendo a su variedad y diversidad de temas y enfoques. En conjunto puede decirse que no hay conceptos psicoanalíticos que no hayan sido tratados: la metapsicología, la clínica, los problemas técnicos, los sueños, la transferencia, el trauma, la sexualidad, el género, la persona del analista, los tratamientos de niños y adolescentes, la docencia, las entrevistas a algunos de los psicoanalistas fundadores, y últimamente, como no podía ser de otra manera, los asuntos políticos, las crisis sociales, las innovaciones tecnológicas de la comunicación terapéutica. Muchos de los trabajos presentados en las jornadas anuales de la SPC han sido recuperados en varios volúmenes, así como los comentarios del programa de Cine psicoanálisis. Por otra parte con frecuencia se han publicado trabajos de analistas de otras sociedades. Como números especiales pueden mencionarse un dossier sobre la sexualidad del siglo XXI en el que fue solicitada la participación de especialistas internacionales sobre el tema, y dos volúmenes que recogen las intervenciones de dos invitados especiales que tuvimos el honor de recibir en Caracas: Joyce McDougall y Otto Kernberg. 

Esta ha sido la trayectoria de la revista Trópicos a lo largo de casi treinta años, y vale decir que ha sido la única publicación periódica venezolana dedicada al psicoanálisis que ha logrado permanecer, en medio de las dificultades, las interrupciones y las pausas.

Caracas, Abril 2020.
Redacción y recopilación de varios materiales: Ana Teresa Torres