Resumen
En la causación de la psicosomática, y en algunos tipos de drogadicciones insidiosas, la Verwerfung simbólica local del Nombre del Padre, discernida por Lacan (y reconocida por Freud y muchos otros autores), se anuda a otras dos modalidades de la Verwerfung de hecho; a saber: la Verwerfung imaginaria y la Verwerfung real. Éstas se pueden discernir en la cura de psicóticos y autistas pero también en las “locuras” somáticas, bulimaréxicas y adictivas como un goce fuera palabra o como una de las modalidades del Goce del Otro. Aparece un goce del soma y de la pulsión sin límite que ha arrasado con el pensar.
En este trabajo la autora enfatiza la importancia de la constitución de lo invisible como lo propio del registro imaginario, asiento del Yo y del sentimiento de sí, y de la forclusión imaginaria que los hace estallar. El fondo sobre el cual desarrolla esta temática tiene dos ejes fundamentales: 1) la distinción entre supleciones reversibles y suplencias irreversibles de eficacia en el logro de algún lazo social o no para la estructura subjetiva en la cura y 2) la distinción entre Verwerfung constituyente y Verwerfung desconstituyente. La psicosomática o las adicciones positivas y negativas pueden ser una de las suplencias de la psicosis.
Finalmente, se utiliza un caso clínico en viñeta para ilustrar estas proposiciones teóricas.