Resumen
En este texto se realiza un recorrido parcial por el saber sobre el cuerpo lesionado, diferenciándolo del cuerpo del conflicto psíquico. Se desarrolla, principalmente, algunos de los conceptos implicados en una concepción freudo-lacaniana respecto a lo que conocemos como psicosomática.
La falla epistemo-somática, el traumatismo de la holofrase o la no aparición del significante binario, el signo de percepción y la incidencia de la lalengua en los cuerpos son algunos de los conceptos abordados.
La pregunta que guía el texto es: ¿con cuántos cuerpos contamos y cómo ubicamos la enfermedad orgánica?
El cuerpo es un hábitat extraño y, a la vez, familiar, guarda algo de angustiante y hasta de siniestro cuando se hace oír, sea a través del dolor, sea a través del goce sexual, sea a través de la angustia. Al cuerpo intentamos dominarlo con cuidados imaginarios y regulaciones morales, de autoayuda, médicas, políticas, religiosas. Sin embargo generalmente nos sorprende, porque no todo el cuerpo es nuestro cuerpo ni todo el cuerpo y todos los cuerpos se inscriben en el campo del Otro (lo inconsciente).
Somos extranjeros a lo Real de nuestra organicidad, luego contamos con un cuerpo Real, un cuerpo Imaginario y un cuerpo Simbólico. En estas dimensiones se incluye el cuerpo erógeno freudiano y sus más allá.
Lo real del cuerpo no puede signifificarse totalmente por ninguna teoría científica ni disciplina humana.