Alicia Leisse de Lustgarten

En la intimidad del diván

Resumen
Este trabajo considera los afectos desde la perspectiva psicoanalítica, no sólo en lo que refiere al paciente, sino en lo que involucra al analista y su quehacer. El oficio del analista interroga para qué le sirven sus afectos. Es parte del mito popular ver al analista como un ser hermético y raramente se registra que el analista también necesita de ese alguien a quién acercar el sentido de sus conflictos y que su trabajo le deriva satisfacciones; menos aún se lo considera queriendo a sus pacientes. Forma parte también de un ideal inalcanzable pretender eliminar cualquier influencia sobre el analizando, la respuesta del analista es particular a cada padecimiento y la mayor cercanía puede hacer más digerible tramitar vivencias insoportables.

0Shares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *