Resumen
La autora revisa críticamente los postulados teóricos psicoanalíticos acerca de la condición femenina y traza su herencia del pensamiento patriarcal, según el cual la mujer es una parte de la naturaleza, y su destino es acorde con la misma. Se examina la teoría de la castración como una consecuencia de la lógica fálica, según la cual el género es uno y masculino, de lo que surge la teoría de la mujer como ser incompleto, sólo reparable a través de la maternidad. Se plantean también las divisiones del cuerpo femenino y las disociaciones entre amor y placer y la dialéctica de la interlocución en la cual la mujer ocupa la posición del Otro, del objeto, y sin lugar simbólico en el discurso. Por último, se analiza el enigma de la mujer como una consecuencia del imaginario masculino que requiere el enmascaramiento del vacío atribuido al cuerpo femenino, y se cuestiona la construcción de una nueva psicología femenina que desemboque en otra mitología.