Resumen
Se plantea la existencia en el desarrollo del niño de una relación diádica exclusiva con la madre durante su organización pregenital, en la cual el padre no es percibido como “el tercero mediador”, denominándosele relación dual niño-madre “pregenital”. El juego de identificaciones proyectivas e introyectivas entre el niño y la madre determina la estructuración de una imago madre pregenital con atributos de madre atrapadora, generando en el infante angustias de ser y quedar atrapado. Para evitarlo, el niño pone en marcha diversos mecanismos defensivos que impiden la detención de su proceso de crecimiento, maduración psicosexual, individuación e independencia. Todo lo anterior es revivido por el paciente durante su transferencia regresiva infantil con el analista. Se muestra material bibliográfico y clínico para apoyar esta hipótesis e ilustrar lo que ocurre durante el análisis. Se mencionan algunas consideraciones técnicas sobre la formulación de interpretaciones para permitir la elaboración de esta fantasía y preservar al analista de ser identificado con la imago atrapadora, evitando así incrementar las angustias del paciente.